Extraccion de sangre en recien nacidos

COPYRIGHT STATEMENT: Reprinted from the September/2009 issue of MLO with permission for translation into Spanish and Portuguese by Blauplanet.com from Nelson Publishing Inc. (NPI), publisher of Medical Laboratory Observer, and of the website www.mlo-online.com. MLO is a peer-reviewed journal. All clinical articles published in MLO have been reviewed by laboratory experts to ensure accuracy, thoroughness, and suitability.

Artículo original (Exsanguinating infants: Laboratorians seeking limits) escrito por Dennis Ernst y publicado en Medical Laboratory Observer (MLO), septiembre 2009. Este artículo es propiedad de Nelson Publishing Inc, la empresa editora de MLO.

Traducido al castellano por Luis Agulló, diciembre 2009.

Extracción de sangre en recién nacidos

En busca de los límites


La preocupación por la extracción excesiva de sangre a recién nacidos y niños pequeños, está facilitando que se adopten medidas para monitorizar los volúmenes totales de sangre y reducir así la probabilidad de que aparezca una anemia inducida por flebotomía (es decir, iatrogénica). La extracción de una cantidad de sangre tan pequeña como 10 mL a un recién nacido puede significar que se reduzca un 10% el volumen total sanguíneo del niño [1]. Como los recién nacidos tienen entre 80 y 110 mL de sangre por kilogramo de peso corporal, aquellos que se someten a múltiples extracciones durante la primera semana del nacimiento (por ejemplo, los recién nacidos con ictericia) son especialmente vulnerables a posibles complicaciones [1].


La falta de referencias claras sobre los volúmenes máximos de muestra, especialmente en niños prematuros y neonatos, sigue frustrando al personal de extracción y de dirección que quiere minimizar el impacto de los procedimientos que realizan en aquellos que son más susceptibles a la anemia inducida por flebotomía.


En un estudio, los investigadores llegaron a la conclusión de que la extracción de sangre venosa era la responsable de hasta un 15% de las transfusiones de glóbulos rojos que se realizaron a recién nacidos con muy poco peso* [2]. Un artículo publicado en el Clinical Leadership & Management Review describe un estudio realizado en Dinamarca en el que se muestra que las pérdidas de sangre causadas por la toma de muestras para diagnóstico pueden suponer hasta un 45% del volumen total de sangre en niños pequeños [3].

Además, un trabajo publicado en Laboratory Medicine muestra que los pacientes pierden 4 mg de hierro por cada tubo de 10 mL de sangre que se les extrae [4]. Por lo tanto, no sólo los recién nacidos y los niños pequeños pueden verse afectados por la disminución en el número de glóbulos rojos a causa de la obtención de múltiples muestras de sangre, pero el riesgo de que desarrollen una deficiencia de hierro a lo largo del tiempo es mucho mayor, lo que hace que aumente el impacto de cualquier reducción en el volumen sanguíneo.

De acuerdo con con el documento H3-A4 del Clinical and Laboratory Standards Institute (Protocolos para la Obtención de Muestras de Sangre para Diagnóstico por Punción Venosa), "Se debe introducir un mecanismo para monitorizar la extracción de sangre en pacientes pediátricos y enfermos críticos, con objeto de evitar la anemia causada por la propia flebotomía" [5].

El Colegio de Patólogos Americanos trata también el tema del volumen de extracción indicando que "se debe practicar la flebotomía minimizando la obtención de volúmenes de sangre innecesarios" [3].

Dos publicaciones sugieren límites a los volúmenes de sangre que se extraen en pacientes pediátricos. El Phlebotomy Handbook contiene un gráfico que plantea límites tanto por extracción como por admisión en pacientes pediátricos de 2,7 a 45,5 kg (6 a 100 libras). De acuerdo con los autores, el límite recomendado para un niño que pesa entre 2,7 y 3,6 kg (6 y 8 libras) es de 2,5 mL por extracción y 23 mL por estancia hospitalaria de hasta un mes.


Claramente, se requiere mayor asesoramiento por parte de pediatras e investigadores para que los laboratorios continúen proporcionando resultados a tests fundamentales sin afectar a la ya frágil fisiología de neonatos y personas de edad avanzada.


Un esquema publicado en el documento H4-A6 del CLSI (Clinical and Laboratory Standards Institute) muestra que 10 mL de sangre constituyen el 7,9% del volumen sanguíneo total de un recién nacido prematuro de 1/2 kg (1,1 libras) [6]. Pero las indicaciones en la literatura no van más allá, dejando al personal de extracción (flebotomistas) y al de dirección el diseño de su propios sistemas de control y el desarrollo de protocolos adecuados para el momento en el que se alcanzan los límites prefijados.

Varias fuentes ayudan a establecer límites en la obtención de muestras sanguíneas basándose en el peso y en el volumen estimado de eritrocitos circulantes. En adultos, el volumen de sangre se puede calcular en las muestras obtenidas.

*NOTA DEL TRADUCTOR: La frase "very low birth rate infants" del artículo original ha sido traducida como si el texto fuese realmente "very low-birth weight infants", que pensamos que era lo que quería decir el autor.

Referencias


1. Becan-McBride K, Garza D, Phlebotomy Handbook. Upper Saddle River, NJ: Pearson; 2010.

2. Lin J, Strauss R, Kulhavy J, Johnson K, Zimmerman M, et al. Phlebotomy overdraw in the neonatal intensive care nursery. Pediatrics. 2000;106(2).

3. McPherson R. Blood sample volumes: emerging trends in clinical practice and laboratory edicine. Clin Leadership Mgmt Rev. 2001;Jan/Feb:3-10.

4. Q&A. Blood volumes needed for common tests. 4. Lab Med. 2001;4(2):187.

5. Clinical and Laboratory Standards Institute. Procedures for the Collection of Diagnostic Blood Specimens by Venipuncture; Approved Standard-Sixth Edition. Wayne, PA: CLSI; 2007. CLSI Document H3-A6.

6. Clinical and Laboratory Standards Institute. Procedures and Devices for the Collection of Diagnostic Capillary Blood Specimens; Approved Standard-Sixth Edition. Wayne, PA: CLSI; 2008. CLSI Document H04-A6.